¿Chicle en la suela del calzado?

Pisar un chicle es una de esas pequeñas tragedias del día a día. Se adhiere con fuerza y parece imposible de quitar. Pero hay un truco simple y efectivo: el frío es tu mejor aliado.


1. Coloca el zapato en una bolsa de plástico y mételo en el congelador durante unas horas.

Al congelarse, el chicle pierde su elasticidad y se endurece, facilitando su desprendimiento.


2. Una vez congelado, retíralo con cuidado usando un objeto rígido, como una espátula.

Sin esfuerzo y sin dañar la suela de tu calzado. ¡Problema resuelto!